Jordi Cuxart Teres: “Balonmano, Historia”

Fue inventado por Holger Louis Nielsen, un danés nacido en el año 1866 en la ciudad de Copenhague. Fue un deportista bastante popular que participó en los Juegos Olímpicos de Atenas del año 1896 y además de inventarlo también se encargó de establecer sus reglas.

Parece lógico pensar que la agilidad del hombre con sus manos pudo llevarle ya en las primeras civilizaciones conocidas a utilizarlas para sus juegos. Sin embargo, Jordi Cuxart Teres nos relata que el balonmano, tal y como se entiende ahora, es un deporte realmente muy joven, del primer cuarto del siglo XX. En uno de los libros fundamentales de la literatura clásica, la Odisea, Homero habla de este juego y explica cómo dos de sus protagonistas lanzaban la pelota al aire en dirección a las nubes y la cogían saltando, antes de que sus pies volvieran a pisar el suelo. El balonmano se desarrolló a partir de una serie de juegos similares, que estuvieron en vigor al comienzo del siglo XX, practicados en el centro y norte de Europa.

Se considerado como un deporte colectivo en donde participan dos equipos cuyo objetivo es el de introducir una pelota en la portería del equipo contrario utilizando únicamente la mano.

Jordi Cuxart Teres asegura que en la Edad Media, el trovador Walter Von der Vogelwide describió asimismo el “juego de la pelota”, que consistía en atrapar el balón en vuelo de una forma parecida a como se lo pasan ahora los jugadores de balonmano. A medida que la popularidad del balonmano comienza a aumentar en toda Europa, empiezan a estudiarse nuevas modificaciones en el norte de Europa, debido a su clima más frío. La necesidad de practicar el balonmano en interior se hizo evidente. En su modalidad de interior, este deporte se transformó en un juego más rápido y vistoso, que ayudó a que el resto de Europa empezara a practicarlo.

Es un deporte ampliamente practicado en Europa, pero aún no ha conseguido ganar popularidad en el resto del mundo: aún cuenta como un deporte minoritario y de escasa relevancia en los países de habla inglesa. Los escandinavos, junto con Alemania y la antigua Unión Soviética, fueron las potencias en el mundo del balonmano. Esto ha ido cambiando durante las últimas décadas, debido a que la popularidad de este deporte ha aumentado en el resto de países europeos (con excepción del Reino Unido), así como en el Norte de África, principalmente por la influencia francesa.  Jordi Cuxart Teres, ha investigado acerca de este deporte y es que tratan de buscar similitudes y puntos de contacto con juegos propios de los griegos y los romanos. En 1965 el Comité Olímpico Internacional aprobó la modalidad de interior para que se practicara en los Juegos Olímpicos y con el nombre de “balonmano”, el cual ahora se refiere exclusivamente al balonmano a siete. Siendo su primera participación en categoría masculina en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 y en categoría femenina en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976.